jueves, 29 de noviembre de 2012

Secuestro en Colombia

El español Rafael Molina Correa (o Rafael Molina Castro, según otras versiones) es secuestrado en su finca de Cajibío, cercana a Popayán, capital del Cauca. El capturado reside en Colombia desde hacía un tiempo y algunas fuentes hablan de que tenía también la nacionalidad de dicho país. Según algunos testimonios, dos hombres armados y con uniforme de camuflaje se lo llevaron en un vehículo con rumbo a Totoró.
Según algunos medios locales, fue capturado por dos individuos vestidos con ropa militar que podrían ser integrantes del Frente "Jacobo Arenas" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que opera en esa zona del Cauca, en el suroeste del país.
Al parecer se solicitó un rescate de 50 millones de pesos (27.000 dólares), cantidad que luego rebajaron a más de la mitad (unos 22.000 dólares). Se desconoce si al final se pagó rescate y su cantidad.

Fue puesto en libertad en Coconuco, en el mismo departamento del Cauca el 30 de noviembre siguiente.


Aunque este secuestro no cumple las condiciones generales de este blog se incluye dada la confusión generada acerca de la fecha real del secuestro por un error en las informaciones transmitidas el primer día de su liberación. En cualquier caso, el suceso tuvo muchos puntos oscuros, en especial la autoría, si se pagó rescate e incluso algunos ponen en duda la existencia del secuestro como tal.

Autoría: ¿FARC?


Duración: Menos de 48 horas

miércoles, 4 de abril de 2012

Médico secuestrado en Nigeria

Estado de Enugu (Nigeria)
El médico español José Manuel Machimbarrena Corcuera (58 años, en Nigeria desde 1978) es secuestrado en las proximidades de la clínica Niger Foundation Hospital (promovido por el Opus Dei) en la que trabajaba, situada en Enugu, sudeste de Nigeria, una zona de mayoría cristiana. Al parecer el suceso ocurrió tras salir del centro y cuando se dirigía hacia su casa, momento en el que varios hombres armados lo capturaron. 
El día 14 los secuestradores comunicaron que tenían al rehén en su poder y pedían un rescate, lo que lleva a creer que los autores fueron delincuentes comunes ya que en esa zona de Nigeria no operan grupos terroristas islamistas.
Fue puesto en libertad el 20 de abril siguiente. Una vez liberado escribió la siguiente carta: 

Enugu, 21 de abril de 2012
Queridos amigos en España:
He conocido a mi regreso a la vida normal de que el hecho de mi secuestro llegó no solo al concimiento de mi familia, sino que apareció en las noticias de los periódicos. Hoy he recibido numerosos contactos para preguntarme cómo estoy, desde Madrid, San Sebastián, Cartagena, etc. Realmente los aprecio mucho, pero no me veo ahora mismo con la energía necesaria para contestar, ni siquiera a una entrevista corta. Lo siento. La verdad es que prefiero no hablar ahora de los días pasados, en los que siempre tuve paz, sostenido por la oración de tantos amigos y amigas. Sin embargo, pienso que unas letras mías hoy, confirmarán a todos los que me conocéis y estáis enterados de mi secuestro de la realidad de que, gracias a Dios, estoy vivo, como antes...y con la experiencia de no haberme cambiado de ropa en dos semanas.
Como sabéis me entusiasma mi profesión de médico. De hecho ante la posibilidad de venir a Nigeria para ejercitarla, me dí cuenta de que quizás podría echar una mano a mis colegas trabajando en este país, que realmente necesita mucha atención médica. A ésto me he dedicado por más de 30 años, trabajando en varios ambientes de esta nación y en distintos hospitales, donde he conocido a tanta gente valiosa, admirable y necesitada. Vale la pena tratar de hacer aquí la mejor medicina posible, dentro de los medios de que disponemos.
Estoy, al mismo tiempo, muy agradecido a todos mis amigos que han sufrido conmigo estos días, que han ayudado todo lo posible -según me dicen- para que hoy pueda escribir estas letras... La verdad es que -como aprendí de S. Josemaría Escrivá- considero a estos secuestradores como gente que ha crecido en un ambiente en el que no conocieron la fraternidad y caridad cristianas o, simplemente, que ha perdido una característica esencial de la cultura nigeriana: el respeto mutuo y la solidaridad. Es una pena. Me parece que, por ésta razón, hace falta trabajar mucho aquí para que estos valores crezcan. Me parece que la profesión médica puede seguir haciendo mucho.
No quiero alargarme más. Muchas gracias a todos por vuestro cariño y apoyo. Joe
Dr. Jose Manuel Machimbarrena
Niger Foundation Hospital
Enugu
Enugu State (Nigeria)


Autoría: ¿delincuentes comunes?

Duración: 16 días